martes, 10 de julio de 2007

VAMOS A LA HUELGA MAGISTERIAL

¿QUÉ TIPO DE MAESTRO QUIERE EL PERÚ?


¿QUÉ TIPO DE HOMBRE QUEREMOS TODOS LOS PERUANOS?

El país demanda una verdadera revolución educativa y moral. El Perú necesita una educación que convierta al hombre peruano en un ciudadano líder en el escenario mundial, un peruano(a) orgulloso(a) de su cultura y su historia, un ser productivo y creativo que ame su nación y lo engrandezca. El país necesita de una revolución moral que signifique dejar para siempre la corrupción, palabra que no se reduce al “arte de coimear”, sino que encierra todo acto que corrompa los valores morales. El hecho de ser impuntuales, mentirosos, anti-transparentes, violentos, soeces, ociosos, deshonestos, etc. etc. demuestra la corrupción de los valores morales. Por eso, necesitamos de una revolución moral. Es hora de parar en seco a los trogloditas de izquierda y derecha.

Hoy, se plantea en el escenario político nacional el problema de la educación. ¿Qué tipo de maestro necesita el Perú? ¿Qué dice la sociedad? ¿Qué dicen los padres de familia? ¿Qué dicen los alumnos? ¿Qué dicen los maestros? O acaso este problema es un asunto sólo de los congresistas y los gobernantes.

Por eso es que rechazamos la vertical actitud de los congresistas y el gobierno de Alan García de aprobar la Ley de Carrera Magisterial sin la participación de la sociedad y de los maestros.

Toda la sociedad peruana necesita evaluarse. Todos sin excepción. Y, los maestros estamos dispuestos a encabezar este proceso y nos sometemos a toda evaluación, pese a que somos el sector más postergado. Necesitamos la meritocracia como medio de elevar la competencia y capacidad de los docentes, el que estudia más, el que es mejor, el que más aporta, debe ganar más, debe ser reconocido.

La Ley que pretenden aprobar definitivamente los congresistas de la República es limitada y atentatoria contra el derecho y la dignidad del maestro peruano.

Es limitada, porque convierte al director y las autoridades en los todopoderosos evaluadores sin considerar que tienen derecho a la evaluación los padres de familia, estudiantes y los propios maestros. Recordemos que la moderna evaluación integral considera la aplicación de sus tres elementos: la coevaluación, la heteroevaluación y la autoevaluación. En esta ley simplemente no se toma en cuenta esto y convierte a la evaluación en un acto político a ojos de la autoridad.

Otra limitación son los niveles y remuneraciones. Según esta ley el maestro tendrá como tope máximo de su carrera el de ser Director de una Institución Educativa, dejando los cargos de Directores de UGEL, de DRE, Viceministerios y Ministerios en manos de hombres de confianza del gobierno, sin que cumplan el requisito de ser docente con méritos.

Es atentatoria, porque atenta contra los artículos 26º, 27º y 28º de la Constitución de la República donde los Derechos reconocidos en la Constitución y las leyes son de carácter irrenunciables, donde existe igualdad de oportunidades y donde existe la interpretación favorable al trabajador en caso de duda insalvable sobre el sentido de la norma. La Constitución Política del Perú ampara al trabajador la adecuada protección contra el despido arbitrario, garantiza la libertad sindical, la negociación colectiva, la promoción de soluciones pacíficas y regula el derecho de huelga.

Hay periodistas y políticos que creen que el magisterio no debe estar organizado, creen que los docentes deben ser una manada de idiotas que obedecen a la autoridad sin chistar, por eso ruegan al gobierno que liquide al SUTEP, piden que exista despidos masivos. Piden a gritos que se imponga la ley sin mayor debate. ¡Pobres egoístas! Cuánto más se debate una ley es más pertinente y justa, eso es lo que pedimos los maestros.

¿Por qué el Gobierno y el Congreso de la República tienen apuro de aprobar la Ley sin recoger el aporte de la sociedad y los maestros? ¿Por qué el gobierno saca al ejército a la calle para “resguardar el orden” como si hubiera sedición?

Nosotros los maestros queremos mayor calidad educativa, queremos que las capacitaciones sean verdaderos programas de maestrías y doctorados y no “cursos” de seis meses que parecen una “escuelita para docentes”. Actualmente, las universidades que están capacitando a los maestros a lo más están reforzando los conocimientos que ya se tienen mas no se está realmente capacitando ni profundizando el pensamiento del maestro a través de lecturas intensivas y reflexiones en torno a la educación peruana y mundial. Por eso las capacitaciones que actualmente están realizando las universidades a los docentes son limitadísimas.

En las calles se encuentran dos tendencias dominantes entre los maestros:

Uno, la tendencia conservadora del statu quo, representado por el profesor Robert Huaynalaya, su objetivo es que las cosas sigan igual, con las leyes antiguas, con los viejos derechos, con los mismos sueldos, con los mismos vicios. Esta corriente de pensamiento atenta contra toda revolución educativa y moral. La actitud violentista y soez contra toda evaluación, contra toda meritocracia, contra los colegas que no piensan como él, lo descalifica moralmente en la conducción nacional de los maestros y para todo proceso educativo. Y, lo paradójico es que los medios de comunicación y los periodistas o “analistas” enfocan más este tipo de hechos, lo difunden y confunden adrede para desacreditar al SUTEP. En realidad, los maestros, en gran mayoría, rechazamos este tipo de manifestaciones y propuestas radicaloides.

Dos, la tendencia negociadora y hegemonista, representado por Luis Muñoz, cuya representación política no quiere perder hegemonía e intenta negociar con el gobierno sin recoger propuestas de las bases, como siempre. Busca los beneficios para su grupo, busca mantener el poder en la Derrama Magisterial, mantenerse en la conducción del SUTEP cuando en realidad lo está liquidando, al igual que hace Huaynalaya.

Nosotros los maestros debemos proponer una nueva alternativa de ley y modificatorias de ley para ello debemos iniciar EL PARLAMENTO MAGISTERIAL Y SOCIAL desde las bases, HACIENDO PARTICIPAR A LOS PADRES DE FAMILIA Y ALUMNOS para elaborar una nueva propuesta de Ley y bajo la idea de iniciativa ciudadana recoger firmas y presentarlo al Congreso de la República para su discusión y aprobación. Si no lo hacemos ahora, ¿cuándo lo haremos? Cada institución educativa debe discutir las leyes y proponerlo institucionalmente, luego lo discutiremos y aprobaremos a niveles superiores hasta la nacional. Mostremos que somos mejores parlamentarios que aquellos que están en el Congreso porque quieren aprobarlo sin discusión. Logremos incorporar el derecho de participar en este proceso educativo a la sociedad y a los estudiantes.

Seamos más audaces que los gobernantes, los congresistas y los malos dirigentes del SUTEP. Hagamos una revolución educativa y moral con nuestro ejemplo para fortalecer la organización de los maestros: el SUTEP, que debe convertirse en un instrumento que refuerce la calidad educativa, que proponga alternativas de transformación educativa, algo que hasta ahora no se hace.

Los docentes no debemos permitir más que se nos confunda como violentistas, como ociosos o como animales ignorantes, tal como lo dicen ciertos periodistas que tienen complejo de superioridad.

Por estos motivos, vamos a la huelga, vamos a educar, vamos a estructurar una nueva propuesta de ley desde las bases, vamos a mostrar la verdadera imagen de los maestros y rechazar las violencias verbales y físicas. Nuestros alumnos están observando, los padres de familia también.

Esperamos que el gobierno y los congresistas abran el diálogo nacional con los docentes y con la sociedad para elaborar leyes que mejoren sustancialmente la educación sin menoscabo de la carrera docente.

Todos los profesores responsables debemos coordinar con los estudiantes y padres de familia para no perder las clases, pongamos en práctica la EDUCACION VIRTUAL con los alumnos, dejemos tareas de lecturas que deben cumplir mediante un programa o plan de lecturas. Organizar procesos educativos para que los alumnos sigan aprendiendo y no se crucen de brazos.










5 comentarios:

Javier dijo...

Muy completo el post. Solo discrepo con el medio de reclamo: Huelga. Por que en lugar de huelga no se hace una conformacion de un comite que haga los planteamientos necesarios y se lo eleve al congreso. El nro. de Maestros en el Peru es suficiente para presentar una mocion al congreso sin necesidad de ser congresistas, o porque no, si algun congresista es maestro, presentarla a través de él. Clases virtuales? el maestro nunca podra ser reemplazado por una maquina (PC) o por un plan de lecturas, la presencia del mismo es condicion necesaria para que la educacion, sobre todo en el nivel primario, sea de buena calidad.
Es un tema mas complejo, y amerita muchas horas de reflexion para poder llegar a la mejor solucion. saludos, Javier.

Guillermo Huyhua y Rosa Arroyo dijo...

Muchas Gracias por tu comentario Javier. Es cierto que nunca una máquina reemplazará al maestro, sin embargo, la educación virtual es mejor que nada, frente a una necesidad.
Att.
Guillermo Huyhua

VLADIMIR CERRON ROJAS dijo...

Señor Profesor:
Comienzo estas líneas como acostumbraba dirigirse el Dr. Efraín Morote Best a los profesores en su afán de reivindicarlos, por lo menos moralmente.
Es bastante interesante su artículo, en el cuál plantea la constitución de un parlamento magisterial. Me parece que Ud. quiere algo parecido al ficticio presupuesto participativo, donde claramamente el pueblo no decide y es mas no tiene la cultura de participar en esos actos.

Si el actual gobierno central, no da paso a los Presidentes Regionales, en la representación parlamentaria nacional, puede estar seguro que aquel parlamento quedará como algo decorativo y estará condenado a desaparecer, puesto que sus propuestas seran en casi el 90% antigobierno. El neoliberalismo es centralista.

No se que pensara sobre los docentes de la FENDUP, ¿integrarían aquel parlamento magisterial?, si consideramos algo real que dijo Mariátegui: no hay problema educativo universitario que sea ajeno a la educación secundaria o primaria, por lo que se necesitaba la lucha unificada.

El gobierno quiere desaparecer al SUTEP porque el aprismo nunca tuvo representatividad sindical, salvo cuando era la Fenep antes de los Sirpesco. Solamente reconocerá al Colegio de Profesores y transará con ellos.

Maestro, no olvide algo grandioso que dijo el Amauta en contraposicón a Victor Andrés Belaunde, que el problema de la educación, no era de diseños,sino de caracter económico. Cuando el gobierno le de a la educación, por lo menos el 10 % del PBI, podríamos investigar si los diseños o la didáctica estan mal elaborados o si son la causal de la mala educación en el Perú.

Es algo similar de lo que ocurre en salud pública. En la región Junín anualmente se mueren mas de 1000 niños menores de un año de edad (aún con subregistro) y lo paradógico es que mas del 90% fallecen por enfermedades totalmente curables en esta época.

La forma como piensa el gobierno, evidentemente es el efecto de sus causas materiales, es dialéctico, necesitan un pueblo menos educado y servil. Martí decía: pueblo culto, pueblo libre.

Le deseo que continúe con la inquietud en la búsqueda de soluciones, porque el gobierno solo esta recurriendo a las recetas viejas del ministro belaundista, Enrique Tola Mendoza.

Me alegra la crítica cuando hace presente que casi nunca educación ha tenido ministros profesores, y lo paradójico es que Mercedes Cabanillas si lo era y resulto ser la opositora mas antagónica.
Algo similar se ve en la Universidad Peruana, es raro que un pedagogo sea Rector.
Si nos referimos a algo más vergonzoso: el profesor Alejandro Toledo, sabía que si decía que era maestro perdia las elecciones, entonces se presento fingiendo ser economista, cuando en realidad solo tenía una maestria en economia de recursos humanos.

La reivindicación del maestro empieza por si mismo y sigan adelante en su lucha, recordando una vez más a Jose Carlos: Todo extremismo de izquierda es tan igual a un extremismo de derecha. Provengo de padres maestros y siempre mi orientación estará en reivindicar la memoria de quienes nos enseñaron las primeras letras.

Vladimir Cerrón Rojas
Doctor en Medicina
www.vladimircerron.com

Guillermo Huyhua y Rosa Arroyo dijo...

Hola Vladimir
Es muy interesante tu opinión. Sin embargo es necesario precisar algunos puntos.
Primero, si el pueblo no tiene cultura política es porque no fue educado en ese ítem. Una persona participativa empieza desde su casa y desde la escuela. En ésta mucho influye el docente.
Por eso es importante la participación del docente en las grandes decisiones políticas.
Segundo, cuando hablamos de educación estamos hablando desde el inicial hasta el superior, donde existen grandes brechas entre uno y otro nivel, especialmente entre el nivel secundario y el nivel superior. Un estudiante egresado de la secundaria que no apruebe un simple examen de admisión señala el fracaso de sus docentes, desde la primaria y la secundaria, también es responsable su familia, y él mismo. Por último, la responsabilidad del gobierno y el Estado es histórica.
Pero todo buen docente, conociendo la realidad que le rodea debe trabajar para que su alumnos sea exitoso, buen lector, productor y solucionador de problemas.
Atte
Guillermo Huyhua

weltin dijo...

Revisen este articulo sobre la derrama, está muy interesante.

http://toromata.wordpress.com/2009/12/01/descubriendo-americo-dirigente-de-la-cgtp-se-llena-los-bolsillos/